Cuánto hay que ganar para que te concedan una hipoteca en 2026
Es una de las primeras preguntas que se hace cualquiera que empieza a pensar en comprar una vivienda: ¿cuánto tengo que ganar para que el banco me dé una hipoteca? La respuesta corta es que no existe un sueldo mínimo oficial fijado por ley ni por los bancos. Pero sí existe un criterio claro que todas las entidades aplican, y entenderlo es clave para saber si tu perfil encaja.
La regla del 30-35%: el criterio universal
El banco no mira cuánto ganas en abstracto, sino qué porcentaje de tus ingresos netos mensuales se iría en pagar la hipoteca. La referencia del sector, avalada también por el Banco de España, es que la cuota mensual de la hipoteca no debería superar el 30-35% de los ingresos netos del hogar.
Cuando hablamos de ingresos netos, nos referimos a lo que te ingresa en cuenta cada mes después de impuestos y cotizaciones: tu sueldo real, no el bruto del contrato.
Cuota máxima recomendada = Ingresos netos mensuales × 0,35
Ejemplo: con 2.000 € netos/mes → cuota máxima orientativa de 700 €
Si tu hipoteca requiere una cuota mensual inferior a ese límite del 35%, el banco en principio considera que tu nivel de endeudamiento es asumible. Si la cuota supera ese porcentaje, es muy probable que la solicitud no salga adelante o que el banco te pida garantías adicionales.
Importante: si ya tienes otras deudas (un préstamo de coche, una tarjeta de crédito con cuota mensual, otro préstamo personal), el banco suma esas cuotas a la de la hipoteca. Todo ello en conjunto no debería superar ese 35% de tus ingresos.
Ejemplos concretos: cuánta hipoteca puedes pedir según tu sueldo
Para hacerlo más visual, aquí tienes una tabla con estimaciones orientativas. Los cálculos asumen un tipo de interés fijo del 3% a 30 años, sin otras deudas previas. Son ejemplos de referencia general, no ofertas ni garantías de ningún banco.
| Ingresos netos mensuales | Cuota máxima orientativa (35%) | Capital aproximado a 30 años |
|---|---|---|
| 1.500 €/mes | ~525 €/mes | ~120.000 € |
| 2.000 €/mes | ~700 €/mes | ~160.000 € |
| 2.500 €/mes | ~875 €/mes | ~200.000 € |
| 3.000 €/mes | ~1.050 €/mes | ~240.000 € |
| 4.000 €/mes | ~1.400 €/mes | ~320.000 € |
Recuerda que el banco financia como referencia general hasta el 80% del valor de la vivienda, así que el precio total que puedes plantearte sería ese capital dividido entre 0,8. Por ejemplo, si puedes pedir una hipoteca de unos 160.000 €, podrías optar a una vivienda de en torno a 200.000 € (aportando tú los 40.000 € restantes de entrada, más los gastos de compra).
Qué más mira el banco además del sueldo
El sueldo es el criterio principal, pero no el único. Al estudiar tu solicitud, el banco también analiza:
- Estabilidad laboral: un contrato indefinido o funcionarial da más tranquilidad que uno temporal. Los autónomos suelen necesitar demostrar al menos 2-3 años de antigüedad y regularidad en los ingresos.
- Historial crediticio: si has tenido impagos en el pasado, aparecer en ficheros de morosos como ASNEF puede ser motivo de denegación, incluso con buenos ingresos.
- Ahorro aportado: el banco mira con buenos ojos que tengas el 20% de entrada más los gastos de compra procedentes de ahorro propio. Llegar «justo» con el dinero para la entrada puede generar dudas.
- El tipo de contrato y la antigüedad en la empresa: cuánto tiempo llevas en tu empleo actual también influye. Superar el periodo de prueba y tener cierta antigüedad ayuda.
Cuando dos titulares suman fuerzas
Si tu sueldo individual no llega a cubrir la cuota de la hipoteca dentro del umbral del 35%, solicitar la hipoteca con otra persona (pareja, familiar) puede marcar la diferencia. El banco sumará los ingresos de todos los titulares para calcular la capacidad conjunta de endeudamiento.
Por ejemplo, dos personas que ganan 1.500 € netos cada una tienen una capacidad conjunta equivalente a alguien que gana 3.000 €, lo que amplía significativamente la hipoteca a la que podrían acceder.
Dos titulares también implica más responsabilidad: ambos responden solidariamente de la deuda. Es una decisión importante que conviene planear bien, especialmente si no hay convivencia estable ni relación de pareja consolidada.
¿Y si mi sueldo está justo en el límite?
Que tu sueldo quede justo en el umbral del 35% no significa automáticamente que el banco te deniegue la hipoteca, pero sí que el margen es estrecho. Algunas cosas que pueden ayudar en este caso:
- Aumentar la entrada: si puedes aportar más del 20% mínimo habitual, el capital que necesitas financiar baja y la cuota mensual también.
- Ampliar el plazo: un plazo de 30 años da cuotas más bajas que uno de 20, aunque el coste total del préstamo es mayor. Puede ser la diferencia entre que la operación encaje o no.
- Cancelar otras deudas antes de solicitar: si tienes un préstamo de coche o una cuota mensual de tarjeta, cancelarlo antes de presentar la hipoteca mejora tu ratio de endeudamiento.
- Comparar entre varias entidades: no todos los bancos aplican el criterio del 35% de la misma manera, y algunos tienen productos o perfiles de cliente distintos.
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