Primera vivienda o segunda: qué cambia en la hipoteca y en los impuestos

Gestiones Bancarias · 24 de julio de 2026 · Guía hipotecaria

Comprar una segunda vivienda —ya sea como inversión, para uso vacacional o para un familiar— es una operación habitual, pero las condiciones del banco cambian de forma significativa respecto a la primera. Si ya tienes una hipoteca y estás pensando en pedir otra, hay varias diferencias que conviene conocer bien antes de dar el paso.

En este artículo te explicamos las principales, sin tecnicismos y con ejemplos concretos.

La diferencia más importante: cuánto te presta el banco

El primer cambio que nota todo el mundo es el porcentaje de financiación que el banco está dispuesto a ofrecer. Para una vivienda habitual (la que va a ser tu residencia principal), los bancos en España suelen prestar como referencia general hasta el 80% del valor de tasación o compraventa.

Para una segunda vivienda, ese porcentaje baja considerablemente. Lo habitual en el mercado es que la financiación máxima se sitúe entre el 60% y el 70% del valor del inmueble. Esto significa que necesitas aportar tú entre un 30% y un 40% del precio de compra, más los gastos de la operación.

Primera vivienda

Financiación habitual

Hasta el 80% del valor de tasación.

  • Necesitas aportar ~20% de entrada.
  • Más gastos de compra (10-15% del precio).
  • Total ahorros necesarios: ~30-35%.
Segunda vivienda

Financiación habitual

Entre el 60-70% del valor de tasación.

  • Necesitas aportar ~30-40% de entrada.
  • Más gastos de compra (10-15% del precio).
  • Total ahorros necesarios: ~45-55%.

La razón es sencilla: el banco percibe más riesgo en una segunda vivienda. Si en algún momento tienes dificultades económicas, es estadísticamente más probable que dejes de pagar la hipoteca de la segunda propiedad antes que la de tu casa principal. Por eso aplica condiciones más conservadoras.

El plazo también es más corto en la segunda vivienda

Otra diferencia relevante es el tiempo que el banco te da para devolver el préstamo. Para la vivienda habitual, es común encontrar plazos de hasta 30 o incluso 35 años (con límites de edad en el vencimiento, habitualmente hasta los 70-75 años del titular). En la segunda vivienda, ese plazo máximo suele reducirse a 20 o 25 años.

Un plazo menor implica cuotas mensuales más altas para un mismo importe prestado, lo que el banco también tendrá en cuenta al analizar tu capacidad de endeudamiento junto con la hipoteca que ya tengas.

El banco suma las dos cuotas: si ya tienes una hipoteca activa, al analizar la nueva operación el banco sumará ambas cuotas mensuales para calcular tu ratio de endeudamiento. La suma de todas tus deudas no debería superar el 30-35% de tus ingresos mensuales netos.

¿Y el tipo de interés?

En general, los tipos de interés que ofrece el banco para una segunda vivienda suelen ser algo más elevados que para la vivienda habitual. El margen de diferencia varía según la entidad y el perfil del cliente, pero la lógica es la misma: mayor riesgo percibido, mayor coste para el prestatario.

Este encarecimiento puede darse tanto en hipotecas a tipo fijo como variable. Además, algunas condiciones que los bancos suelen reservar para sus mejores clientes o para la vivienda habitual (como tipos especiales por domiciliación de nómina o contratación de seguros) pueden no estar disponibles o ser menos ventajosas en el caso de la segunda residencia.

Impuestos: lo que cambia al comprar la segunda vivienda

La fiscalidad también tiene sus particularidades según el tipo de vivienda que compres.

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) se aplica en la compra de vivienda de segunda mano y varía entre el 6% y el 10% según la comunidad autónoma. Para la primera vivienda, muchas comunidades ofrecen tipos reducidos si el comprador cumple ciertos requisitos: ser menor de 35 años, ser familia numerosa, tener una discapacidad reconocida u otros criterios que cada autonomía define.

Para una segunda vivienda, esas bonificaciones generalmente no aplican: se paga el tipo general, que puede ser hasta el 10% en comunidades como Extremadura, Galicia o la Región de Murcia.

Comunidad autónoma Tipo general ITP (2ª mano) Tipo reducido 1ª vivienda (ejemplo)
Madrid 6% 6% (sin reducción general, pero con bonif. para jóvenes y familias numerosas)
Cataluña 10% 5% (menores de 33 años o familias numerosas, según requisitos)
Andalucía 7% 3,5% (menores de 35 años o familias numerosas, según requisitos)
Comunitat Valenciana 10% 8% (según requisitos; hay bonif. especiales para determinados perfiles)
País Vasco 4% 2,5% (primera vivienda habitual, con requisitos)

Si la vivienda que compras es nueva (primera transmisión), pagarás IVA del 10% en lugar de ITP, tanto si es tu primera como tu segunda vivienda. En el caso de VPO (vivienda de protección oficial), el IVA es del 4%.

Qué perfil pide el banco para conceder una segunda hipoteca

Más allá del porcentaje de financiación y el plazo, el banco analiza con más detalle tu situación económica cuando solicitas una segunda hipoteca:

Consejo práctico: antes de ir al banco, calcula cuánto supone tu cuota actual más la cuota estimada de la nueva hipoteca sobre tus ingresos. Si esa suma supera el 35%, el banco probablemente tenga dudas. Puedes usar nuestra calculadora para estimar la nueva cuota y ver en qué punto estás.

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Este artículo tiene carácter informativo y divulgativo. No constituye asesoramiento financiero personalizado ni una oferta o garantía de financiación. Los tipos de ITP, porcentajes de financiación y condiciones de hipotecas mencionados son referencias orientativas del mercado y pueden variar según la entidad, el perfil del cliente y la normativa vigente en cada comunidad autónoma. Consulta siempre las condiciones concretas con tu banco o con un intermediario de crédito inmobiliario.